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Respuesta a: Baños Gasolinera Mobil Villateresa

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#96257
hefraperez
Participante

El sábado 27-feb-21 fui a los baños de la gasolinera de Villateresa. Es raro que vaya un sábado o domingo temprano, sobre todo en estos tiempos de contingencia, porque no tendría motivos para estar en la calle a esa hora y en ese lugar. Eran las 2 de la tarde. Afuera de los baños sólo estaban 2 coches estacionados, tal vez de alguien que estuviera adentro.

Entré y aparentemente estaba sólo el lugar. Únicamente el baño del fondo se veía entrecerrado. Por cierto, les quitaron el cerrojo al segundo y tercer baño, aparentemente para que no los puedan usar porque no cierran y evitar que se metan a fajar ahí. Sin embargo, he notado que, al contrario, les ha servido para ser más exhibicionistas, pues muchos se meten a los baños, haciendo la finta de que van a hacer sus necesidades y dejan la puerta entreabierta, pero si alguien se asoma a ver si está desocupado el baño, se masturban. Con eso tienen el pretexto de que quien los ve no tendría por qué haberse asomado y de ahí se produce el acercamiento y el faje.

Justamente eso pasó hoy. Me acerqué al baño del fondo y vi a un hombre de pie. No estaba orinando, pero por el movimiento de su brazo noté que se la estaba jalando. Me volteó a ver, pero yo me fui a los lavabos un momento, para ver si el tipo salía o seguía adentro.

No salió. Me volví a acercar y ahora si lo vi que estaba de pie con la reata de fuera, jalándosela con fuerza. Era un hombre maduro, como de 50 años, muy delgado pero correoso, de pelo ya casi blanco. No era un anciano aún, pero en ese proceso andaba. El wey la neta sí tenía buena verga, y la traía rasurada. Le mediría unos 16 o 17 cm ya parada, grosor normal, pero por estar muy delgado se le notaba más gruesa. Me acerqué a él, sin dejar de ver su verga. Acerqué mi mano a su verga como si fuera un cachorro que quisiera acariciar, pero el wey se guardó el pito y se puso alerta, con su mirada me dio a entender que le dijera si venía alguien.

-No viene nadie- le dije en voz, baja, para que se relajara y me dejara agarrarle el pito.
El wey me vio, me volteó contra la pared y me empinó un poco, para que parara el culo, sin decirme nada, ambos con el pantalón puesto. Me sujetó de los hombros y me arrimó su pito, así, sin sacárselo del pantalón, me dio unos tallones de su paquete contra mis nalgas. Se le notaba su pito largo y duro, doblado hacia la derecha, rozar contra mi trasero.

Luego me tomó de la cintura y empezó a darme embestidas con fuerza. Se notaba que estaba bien cachondo y desesperado por coger. Estaba por decirle que si quería me podía rozar su pito en el culo, pero en vez de eso le dije que me esperara un momento (fui por un poco de papel húmedo y jabón para asearme el ano jeje)

Me limpié en el baño de al lado. De hecho, en ese momento entró otra persona a los baños, pero sólo a orinar y se fue pronto. Estaba temiendo que se fuera este señor flaquito cachondo, y en cuanto me volví a asomar, me sorprendí por lo que vi (y me excité también). El hombre estaba casi desnudo, de pie, jalándosela. Se había quitado la playera y una como chamarra delgada que llevaba, y tenía el pantalón a medias nalgas, mostrando todo su pitote bien parado, ahora jalándosela viendo hacia la puerta, como para que quien se asomara lo viera masturbarse bien cachondote. Estaba muy delgado pero aceptable, sabroso, la neta si se me antojó para coger.

Me bajé el cierre del pantalón y me saqué la verga yo también para jalármela. Me acerqué a él, pero me hizo señas de que no lo hiciera, de que estuviera atento por si llegaba alguien. Como pensé que no quería ver mi verga, entonces me bajé el pantalón a las rodillas y sin entrar aún al baño del fondo me puse de espaldas a él y me empiné para mostrarle mi culote.

-Ahhhh- escuché como gimió el vato, como entre sorpresa y excitación. Volteé a verlo y el wey se la estaba jalando con mucha fuerza, casi pensé que se iba a venir y echar su leche sobre la pared.
-¡Quiero cogeeeer!- dijo con desesperación y entre dientes. Me dejó entrar nuevamente y me volvió a poner de espaldas contra la pared, volteé a verlo y estaba sacando un condón. Antes de que hiciera algo me acerqué y le dije:
-No creo que te la aguante, si quieres nada más la rozas-, pero lo vi demasiado decidido a metérmela. El wey me empinó más y me revisó el culo, pensé que me iba a dar beso negro, pero tal vez lo revisó para más higiene. Ya estaba preparándome mentalmente para ser penetrado.
-¿No traes lubricante?- me preguntó.
-Noo, no traigo. Métela despacio porfa- le dije con un poco de temor, el wey ya traía el condón a medio poner. Se lo puso, se acercó, yo me empiné más y traté de relajar el ano.

El wey me la arrimó, buscó mi ano con la punta y poco a poco me la metió. Me entraron como unos 10 cm cuando sentí que ya no iba a entrar más adentro sin lubricante. Se la apreté con el culo por los nervios.
-Despacioo, despacioo- le dije con temor.
El wey me empezó a dar unas embestidas leves, y yo tratando de no ponerme nervioso para que no me doliera y midiendo al vato para que no me embistiera brutalmente.

Se escuchó ruido como de coches estacionándose, pero lejos de los baños, y este vato se asustó. Aparte lo noté algo decepcionado, tal vez quería embestirme a más no poder, como en los videos porno, pero pues no se puede así de golpe. Me la sacó, tiró el condón y se la guardó. Traía incluso un calzón tipo tanga, de esos que venden en las tiendas eróticas, hecho de malla (red) y se le notaba todo el pito y huevos guardados ahí. Se la quise mamar, pero el wey estaba como muy nervioso y se fue.

Me dejó a medio calentar y con el culo semi abierto. Lo único que pude hacer fue sentarme en la taza, pero al revés, como lo hago cuando me la jalo con fuerza, viendo hacia la pared de atrás de la taza. Me imaginé ese pitote embistiéndome con fuerza mientras me la jalaba hasta deslecharme. Justo al terminar alguien entró al baño, así que fui rápidamente a colocar una llave larga del carro para que sirviera como cerrojo y terminar de limpiarme. Terminé y me fui. Aún con mis ganas de sexo sin satisfacer.